miércoles, 17 de julio de 2013

LAS FABULAS


Cierto día yo leí, como un comentarista, hacia una burda burla, en esta misma columna, del trabajo del PSOE. Arte político es, pensé, mientras fruncía mi ceño, como se puede criticar, en este ente, lo mismo que está padeciendo, toda su gente.

Efectivamente, en la fábula de “La cigarra y la hormiga”, ésta última iba recaudando sin descanso para colmar, no las arcas del país, si no las del PP y así poder llenar los bolsillos de todas las “moscas” que se arrimaban “al panal de rica miel” de su tesorero. Pero a éste, le ha llegado el invierno antes de tiempo, y le ha cogido desprevenido y sin esquís para escapar. Ahora intenta deslizarse a través de la prensa, para presionar aquellos compañeros que como en la fabula de “La zorra y las uvas”  ya no se estiran ante el encarcelado para recoger los racimos de sobres y cuando les preguntan sobre el escándalo, dicen: “están verdes”. Son los mismos que tenían “La gallina de los huevos de oro” con las constructoras, que favorecidas por la Ley del Suelo que promulgó el señor Aznar, hicieron de este país el “Cuento de la lechera”.

Lo que sí es verdad, que al anterior presidente, le ocurrió como a “Al zagal y las ovejas”, que le avisaron que venía el lobo de la crisis, varias veces y las medidas que tomó no fueron de la contundencia que se necesitaban. Por lo que vino la fiera, acompañada del zorro, para comerse en un instante todo el “ganado”. 
Luego, como en otra fabula, la del “Zorro y el cuervo”, éste se dedicó a lisonjear al “cuervo” que llevaba la papeleta de voto en su pico, para hacerle creer que él sería capaz de  “Poner el cascabel al gato” de la recesión. Cuando oyeron un discurso tan dulce y halagüeño muchos depositaron su apoyo en la urna y entonces, el astuto zorro, se comió todos los derechos que tenían, los dejó sin becas, les recortó en su sanidad, les quitó las ayudas a los más necesitados, mermó los derechos de los trabajadores, les subió los impuestos y cuando le pidieron justicia, les cobró.
La moraleja ya la decía Patronio al conde Lucanor: “quien te alabe con lo que no hay en ti, sabed que quiere llevarse lo que hay en ti”.

miércoles, 26 de junio de 2013

REGRESO AL PASADO










La nostalgia produce  en ocasiones momentos de felicidad, por ello, nos aferramos a recordar situaciones que en el pasado hicimos en nuestra vida y que son para la memoria un grato recuerdo. Motivados por todo esto, organizamos una reunión de todos los compañeros que estudiamos en Teruel, destino primero, el Santuario de la Virgen de la Balma.

 Comenzamos nuestro viaje de “peregrinación particular”, como antiguamente hacían todos los 8 de
septiembre muchas de las gentes devotas del Bajo Aragón y en el camino, pasamos por el lugar donde se quiere realizar el camuflado pantano y que curiosamente, ha supuesto que se quiebre uno de sus pilares antes de construirse. (dimisión alcalde de aguaviva)

Luego seguimos por la ribera espectacular del Bergantes, donde las rocas hacen desdén de poderío sobre el que las contempla y donde el río circula tranquilo, pero con la “libertad provisional” que le concede su familiar más cercano que es “la riada”. Y cuando lo angosto se hace
ancho, cuando la muralla natural da paso a la fortaleza, allí está la ermita, escondida en su cueva, en un nido majestuoso de piedra, esperando cobijarte, para concederte la belleza natural que desde su atalaya puedes contemplar.

La fe de nuestros antepasados hacía que fuesen a la Balma a librarse de sus demonios y a esperar curaciones milagrosas. Y en la sala donde los nigromantes hacían su “agosto” con la gente crédula y humilde, nos sentamos en junio todos los amigos alrededor de una mesa, para sacar a la luz aquellos recuerdos que albergábamos y que hicieron “sanar” nuestro interior a través de la conversación, la cual, inevitablemente sacó también los “demonios” que actualmente nos acechan del paro y la corrupción, por lo que se propuso: que no estaría demás, que la Virgen hiciese una visita por esta España para librarnos de todos.
 
En esta  entrañable “romería” que nos organizaron desde Abenfigo, pudimos disfrutar también de la ermita del Llovedor, donde la montaña y el agua hacen una entrañable pareja de amor, contemplados desde lo alto por el virtuosismo del castillo templario.

Pero los sueños del pasado, no se desvanecieron en la despedida, quedaran aún más latentes por la impronta que les ha dado el poder disfrutar de los hermosos paisajes de nuestra tierra.

martes, 4 de junio de 2013

HACIA EL BAJO ARAGON





Delante de mi mirada anhelante, diviso en la lontananza, una emergente chimenea de la que emana una línea de humo que sesga el cielo, indicándome que la dirección hacía el Este en la que circula mi coche es la correcta. En la aceleración que motiva el regreso, voy observando a través del cristal de la expectación, como van pasando raudos los campos ahora muy verdes, con la esperanza de vislumbrar cuanto antes la espesura de los árboles, que parecen decir: “ya estás llegando a la tierra del Bajo Aragón”.
Entonces veo en el reflejo del agua tranquila de la Estanca, posada a los pies del tambor que no suena, como se desliza hacía el fondo la imagen de nuestra historia, simbolizada por el castillo de Alcañiz. Ya estoy en esa tierra labrada con la impronta de las Ordenes Militares de Calatrava y de San Juan, cuyos surcos son visibles en todos sus pueblos; estoy en esta tierra, forjada a través de duras batallas por buscar su propia libertad; libertad que florece en sus olivos, sus almendros y sus melocotoneros, que amamantan sus campos con aguas de vida de un río llamado Guadalope, que es madre de otros. Unos ríos sinuosos que se abren paso a través de audaces montañas, que son serviles del todopoderoso Maestrazgo, y por donde pasean desinhibidas, entre la frondosidad de sus bosques, la belleza, la sensibilidad y la armonía.


Esta noble naturaleza convive de manera equilibrada con la naturaleza de sus gentes; personas  de carácter generoso, personas trabajadoras, personas sencillas, pero sobre todo, buenas y afables personas.

Pero en este marco incomparable, la vida sigue avanzando ahora a golpe de bombo: preocupada por el negro futuro del carbón, inquieta porque ya no ruge el motor de la construcción, desilusionada por la falta de infraestructuras, movilizada contra los recortes y risueña ante el Lapao.

Pero ante tantas dificultades, siempre aparece la “persona”, que de manera individual o colectiva hace primar su ingenio, su capacidad, su inquietud y su esfuerzo, para seguir avanzando en el desarrollo social de la cultura, del deporte o del tejido empresarial. Por todo ello, es muy loable que se concedan unos premios anuales a los mejores bajoaragoneses en esos ámbitos.

Vaya por delante mi enhorabuena particular a todos los seleccionados, para que su ejemplo redunde en el ánimo de todos aquellos que esperan un futuro mejor. 

miércoles, 15 de mayo de 2013

EL BOLERO DE RAVEL



                                         MUSICA DEL BOLERO DE RAVEL

El redoble del tambor pronuncia su sonido suave al aire, marcando el comienzo de la pieza musical clásica. Los violines le apoyan en una casi imperceptible melodía, dando entrada a la flauta que modula el ritmo de lo que será, la base musical de la obra.

Mientras espero la entrada del clarinete, me dejo llevar por la partitura inspirada en la música española, cuya frecuencia sonora relaja el ánimo. En el tiempo musical van apareciendo sucesivamente nuevos instrumentos que incrementan el volumen del bolero, aportando a la calma inicial, un espíritu de dura marcha, donde la imaginación te traslada hacía un camino largo lleno de dificultades y en el que vas avanzando con un pesado pero constante caminar, dulcificado por la maravillosa música.

Las características inspiradoras de la sinfonía, parecen marcar con su cadencia, el mismo ritmo social que actualmente vivimos; donde a una persona inicialmente comprometida, que aporta sus propios valores, sus
sentimientos, sus ideales y sus actos, se le van añadiendo a través del “tempo”, nuevos compañeros que tienen la misma melodía rítmica que él. Juntos a éstos y otros nuevos que irán apareciendo, se va articulando la orquesta que toca en pro de la sociedad, cuyos “músicos” quieren interpretarla con la mayor sensibilidad, para que las notas de los instrumentos que cada uno hace sonar, aporten al resto del auditorio público que les acompaña, el bienestar, la solución a sus problemas, la esperanza y la felicidad.

Estos intérpretes son las plataformas sociales y agrupaciones humanitarias, que cada día están en “crecendo” y tratan de auxiliar a todos aquellos  sufren, por culpa de la partitura oficial del “bolero de Ra-joy”, que tiene una tonalidad demasiado aguda, demasiado grave, llegando a unos niveles de estridencia que aturden.

Y lo peor de esta obra inacabada, es que se va repitiendo con un “ritornello” cada vez más “fortíssimo”. Esperemos que su política económica y social acabe como la composición de Maurice Ravel, con un estruendoso derrumbe total.