lunes, 28 de octubre de 2013

EL 11 DE SEPTIEMBRE




Indagando en la historia sobre los acontecimientos que ocurrieron el 11 de septiembre, encontramos que muchos de ellos han supuesto un antes y un después en la vida de muchas personas e incluso un cambio social en el ámbito mundial.

El más reciente, y que todavía tenemos todos impreso en nuestras retinas, fue el ataque terrorista en 2001 a las Torres Gemelas y al Pentágono, cuyas consecuencias más graves han sido las guerras en Oriente Medio y la recesión económica.

Retrocediendo en el tiempo, encontramos que en éste mismo día de 1609, se redactó el documento para la expulsión de los moriscos de Valencia, lo que supuso el inicio de la deportación de todos los musulmanes de España y que en el bajoaragón fue de dramáticas consecuencias, no tan solo para las personas que tuvieron que dejar sus pueblos, -algunos de ellos se quedaron completamente deshabitados-, si no por las repercusiones económicas por el impago de prestamos y rentas, debido al abandono de las tierras cultivadas.

En éste mismo día también se celebra la fiesta nacional de Cataluña, para conmemorar la caída de Barcelona en 1714, último reducto de los austrias durante la Guerra de Sucesión, que pasó a manos borbónicas, con la consiguiente abolición de las instituciones catalanas. 

Ya en fechas más recientes, hay que recordar el aniversario de la muerte del presidente socialista Salvador Allende, en el año 1973, un gran demócrata que pagó con su vida la lealtad al pueblo y su compromiso con los trabajadores chilenos.

Ya ha pasado el nuevo 11 de septiembre, en las noticias de este año se ha seguido con atención la cadena de aquellos que se sienten encadenados territorialmente y que han conseguido aunar muchos eslabones para intentar romper el yugo que ellos piensan que les oprime; luego han hablado los americanos, como siempre, dialogando poco y amenazando mucho con sus “batallas selectivas”, que acaban siempre con fallos que prometen investigar. Pero la anécdota nacional del día estaba en las goteras del Parlamento, que han “salpicado” rápidamente a los políticos con la ironía ágil y rápida que nos caracteriza: “Rajoy y su Gobierno ven llover en el Congreso sin inmutarse. No se mojan ni debajo del agua", "El sistema actual hace aguas dentro y fuera del Congreso”. Y en estas, sale la empresa contratista de la obra y achaca el fallo, a obras anteriores en el hemiciclo. Una frase retórica que recuerda a los gobernantes que ahora están bajo esa misma cubierta y que han echado siempre la culpa de todos los males del país a sus predecesores, aunque ellos lo único que han conseguido es agrandar la “gotera” de la desigualdad.

LOS LIBROS DE VISITAS




Cuando este territorio bajoaragonés estaba regido por las órdenes militares, tenían la norma de realizar visitas a los pueblos que estaban bajo su poder. La ejecutaban como señores del lugar y con el fin de ratificar los derechos que poseían sobre él. 

Estas visitas, no tenían una fecha concreta para hacerse, se hacían según las conveniencias del maestre o prior de la Orden, por ello encontramos en los documentos, saltos de tiempo muy importantes.
La información escrita que nos aportan, es de gran importancia para la investigación de la historia de nuestros pueblos, ya que en los libros se va describiendo el recorrido que hacía, generalmente un representante de la Orden, por las propiedades locales o aquellas otras que pagaban impuestos.

Gracias a ellos, sabemos como estaba la iglesia, la carnicería o el horno, también nos da información de los molinos de aceite, anotaban los privilegios que tenían las villas y lugares, además nos ofrecen una visión global del estado del pueblo. Pero donde hacían hincapié era cuando iban al ayuntamiento, donde exigían los libros de cuentas, para comprobar su correcto funcionamiento.

La visita finalizaba con una serie de mandatos, para la mejora de todas aquellas deficiencias que habían comprobado.

Este tipo de visitas se siguen realizando actualmente en nuestros pueblos. Pero ahora son con los políticos de turno, que en este momento están ostentando el poder. Los habréis visto aparecer en los días de las fiestas locales acompañando al alcalde en la procesión, donde juntos, hacen gala delante de todo el vecindario, del apoyo que a éste le ofrecen para seguir cubriendo las necesidades locales.

Luego, van a los lugares emblemáticos del pueblo a los que les concedió su partido la subvención y después, un vermut en agradecimiento a su presencia. Entre tanto, saludos afectuosos a la población y parabienes para el futuro en un discurso “improvisado” delante de todos sus acólitos.

Al marcharse “la visita”, también dejan un mandato: “señor alcalde, que todo el calor que hemos pasado haciendo el recorrido enchaquetados por el pueblo dando imagen, nos tiene servir para el futuro, por ello debes ir recordando en las tertulias de bar o de plaza, las cosas que hacemos por ti y por tu pueblo, porque debemos asegurarnos la reelección,… ¡que solo nos quedan dos años!”.

jueves, 24 de octubre de 2013

LAS FIESTAS DEL PUEBLO



La ansiedad hacía estancia en mi estómago, produciendo un dolor placentero, debido a que sabía que faltaba poco para el comienzo de las fiestas del pueblo. Entonces oí el ruido de las banderetas bamboleando al aire, los chavales inquietos en busca de un lugar para hacer la peña, vi a las mujeres haciendo acopio de comida, los hombres organizando la compra de bebidas, el dueño del bar apilando las cajas de cerveza, el representante montando el escenario y los de la comisión, ultimando los preparativos.

Todo estaba ya dispuesto para que al llegar la noche comenzase la verbena en la plaza. Allí estaban sentados, en primera fila, las personas mayores escuchando el primer pasodoble, mientras veían aparecer todas la peñas locales ataviadas con camisetas de distintos colores, cada una portadora de un nombre de lo más dispar, eso sí, intentando buscar en el rótulo, una palabra original que llame la atención, y que a la vez fuese señal de identidad de la cuadrilla de amigos. Ahí estaba el “Muslo suave”,
del que comentan que han venido pocos a la fiesta, “pero buenos”, le siguen “Viva Zapata”, amantes del buen comer, del tequila y por supuesto de las rancheras. Luego dijeron, que era raro no ver por la plaza a los “Petisuis”, pero al final llegaron, justificándose que estaban acostando a los niños. Junto al banco “Los calvos” se encontraban tranquilos viendo el baile desde la barrera y “La fartallá” que honraron a su nombre antes, durante y después de la fiesta, pero los que más animaban el baile eran los jóvenes del “Descontrol”, esperando que llegasen al final sus hermanos mayores de ”Los remolcaos” y “Dañaka”.

La rueda de la fiesta siguió girando durante tres días según el orden establecido por la tradición. Una tradición basada en la religiosidad y que ahora es, mayoritariamente, la justificación de una fiesta cada vez más pagana. Los valores de la gente han cambiado, la ronda por las calles ya no se canta, cada vez son menos los que van en la procesión, los balcones no se engalanan y el vermut no se hace; por el contrario son muchos los que duermen todo el día y demasiados, los visitantes que amparados en la nocturnidad, abren sus bocas sedientas ante los maleteros de los coches convertidos en auténticos almacenes de bebida.

Aún con todo, las fiestas locales siguen siendo una buena terapia para escapar de los problemas diarios, pero una vez acabadas, no debemos olvidarnos de seguir interpretando la última canción de las verbenas del grupo “Mago de Oz” que dice: “ponte en pie, alza el puño y ven,…”, y que con tanta fuerza baila todo el pueblo, la misma con la que debemos seguir luchando por recuperar los derechos que nos han arrebatado.

miércoles, 17 de julio de 2013

LAS FABULAS


Cierto día yo leí, como un comentarista, hacia una burda burla, en esta misma columna, del trabajo del PSOE. Arte político es, pensé, mientras fruncía mi ceño, como se puede criticar, en este ente, lo mismo que está padeciendo, toda su gente.

Efectivamente, en la fábula de “La cigarra y la hormiga”, ésta última iba recaudando sin descanso para colmar, no las arcas del país, si no las del PP y así poder llenar los bolsillos de todas las “moscas” que se arrimaban “al panal de rica miel” de su tesorero. Pero a éste, le ha llegado el invierno antes de tiempo, y le ha cogido desprevenido y sin esquís para escapar. Ahora intenta deslizarse a través de la prensa, para presionar aquellos compañeros que como en la fabula de “La zorra y las uvas”  ya no se estiran ante el encarcelado para recoger los racimos de sobres y cuando les preguntan sobre el escándalo, dicen: “están verdes”. Son los mismos que tenían “La gallina de los huevos de oro” con las constructoras, que favorecidas por la Ley del Suelo que promulgó el señor Aznar, hicieron de este país el “Cuento de la lechera”.

Lo que sí es verdad, que al anterior presidente, le ocurrió como a “Al zagal y las ovejas”, que le avisaron que venía el lobo de la crisis, varias veces y las medidas que tomó no fueron de la contundencia que se necesitaban. Por lo que vino la fiera, acompañada del zorro, para comerse en un instante todo el “ganado”. 
Luego, como en otra fabula, la del “Zorro y el cuervo”, éste se dedicó a lisonjear al “cuervo” que llevaba la papeleta de voto en su pico, para hacerle creer que él sería capaz de  “Poner el cascabel al gato” de la recesión. Cuando oyeron un discurso tan dulce y halagüeño muchos depositaron su apoyo en la urna y entonces, el astuto zorro, se comió todos los derechos que tenían, los dejó sin becas, les recortó en su sanidad, les quitó las ayudas a los más necesitados, mermó los derechos de los trabajadores, les subió los impuestos y cuando le pidieron justicia, les cobró.
La moraleja ya la decía Patronio al conde Lucanor: “quien te alabe con lo que no hay en ti, sabed que quiere llevarse lo que hay en ti”.

miércoles, 26 de junio de 2013

REGRESO AL PASADO










La nostalgia produce  en ocasiones momentos de felicidad, por ello, nos aferramos a recordar situaciones que en el pasado hicimos en nuestra vida y que son para la memoria un grato recuerdo. Motivados por todo esto, organizamos una reunión de todos los compañeros que estudiamos en Teruel, destino primero, el Santuario de la Virgen de la Balma.

 Comenzamos nuestro viaje de “peregrinación particular”, como antiguamente hacían todos los 8 de
septiembre muchas de las gentes devotas del Bajo Aragón y en el camino, pasamos por el lugar donde se quiere realizar el camuflado pantano y que curiosamente, ha supuesto que se quiebre uno de sus pilares antes de construirse. (dimisión alcalde de aguaviva)

Luego seguimos por la ribera espectacular del Bergantes, donde las rocas hacen desdén de poderío sobre el que las contempla y donde el río circula tranquilo, pero con la “libertad provisional” que le concede su familiar más cercano que es “la riada”. Y cuando lo angosto se hace
ancho, cuando la muralla natural da paso a la fortaleza, allí está la ermita, escondida en su cueva, en un nido majestuoso de piedra, esperando cobijarte, para concederte la belleza natural que desde su atalaya puedes contemplar.

La fe de nuestros antepasados hacía que fuesen a la Balma a librarse de sus demonios y a esperar curaciones milagrosas. Y en la sala donde los nigromantes hacían su “agosto” con la gente crédula y humilde, nos sentamos en junio todos los amigos alrededor de una mesa, para sacar a la luz aquellos recuerdos que albergábamos y que hicieron “sanar” nuestro interior a través de la conversación, la cual, inevitablemente sacó también los “demonios” que actualmente nos acechan del paro y la corrupción, por lo que se propuso: que no estaría demás, que la Virgen hiciese una visita por esta España para librarnos de todos.
 
En esta  entrañable “romería” que nos organizaron desde Abenfigo, pudimos disfrutar también de la ermita del Llovedor, donde la montaña y el agua hacen una entrañable pareja de amor, contemplados desde lo alto por el virtuosismo del castillo templario.

Pero los sueños del pasado, no se desvanecieron en la despedida, quedaran aún más latentes por la impronta que les ha dado el poder disfrutar de los hermosos paisajes de nuestra tierra.